Retomar tu rutina de ejercicio después de estar mucho tiempo sin actividad física, resulta muy saludable. Sin embargo, hacerlo precipitadamente puede resultar peligroso y causarte lesiones. Un error común es pretender hacer la misma rutina desde el primer día de ejercicio y eso no resulta conveniente.

El cuerpo requiere de tiempo para adaptarse al ejercicio, además para que los músculos y huesos se fortalezcan, adquieran tonicidad y flexibilidad. Por ello es importante empezar progresivamente y sin exigirte demasiado, sobre todo si has tenido una lesión. Si el motivo por el que dejaste de hacer ejercicio fue por enfermedad, es importante consultar a tu médico antes de iniciar con tu rutina. No olvides preguntarle si debes tener algún cuidado en especial.

Aprende a escuchar a tu cuerpo y acepta tus propias limitaciones. Sobre todo si dejaste de hacer ejercicio por cuestiones de salud o alguna lesión. Cuida tus músculos. Inicia con movimientos lentos; si entrenarás con pesas, usa las más pequeñas para mejorar tu resistencia. Poco a poco aumenta el peso y las repeticiones dependiendo del resultado que quieras obtener.

Estas son algunas consideraciones que debes tomar en cuenta para no lastimarte y volver al ejercicio después de un tiempo prolongado.

Hidratación adecuada

Beber agua durante los ejercicios nos ayuda a reponer los líquidos y sales minerales durante el entrenamiento deportivo, permite que el corazón pueda bombear la sangre con total libertad y que los nutrientes y el oxígeno se repartan correctamente por el organismo, incluidos los músculos y nos ayuadar a sentir más energía y fuerza. Por lo cual es importante mantener una correcta hidratación durante nuesra rutina de ejercicios.

Pausas en
tu rutina

Realizar cualquier actividad física es fundamental para una buena salud, pro más importante aun, es la recuperación. La recuperación ya sea entre ejercicios, y de forma mas global, como lo es el descanso total luego de un día de entrenamiento, es fundamental para obtener mejores resultados. El intervalo de recuperación entre las series es un componente muy importante de las sesiónes de ejercicios y que debería recibir una mayor atención a la hora de realizarlos.

Estiramientos y respiración

Durante el proceso de estiramiento, la respiración se incrementa progresivamente para estabilizarse luego. La respiración aumenta para asegurar que se satisfagan las necesidades enérgicas de las células de índole muscular. En ese momento, se ponen en juego dos tipos de respiración: activa (inspiración por la nariz) y pasiva (espiración por la boca). En medio del estiramiento, muchas personas cometen el grave error de bloquear su respiración, eso es justamente lo contrario a lo que se debe hacer, lo que conviene es hacer respiraciones completas para relajar los músculos y evitar lesiones.

Recuerda que la actividad física es sólo una parte de tu plan de salud. Si complementas tu rutina con pequeños cambios en tu dieta y la hidratación adecuada, los resultados serán más notorios. ¡Mucha suerte!

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