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¿De dónde proviene el agua que consumo?

Su agua potable proviene del agua superficial o del agua subterránea. El agua superficial se define como el agua que nuestros sistemas bombean y tratan de las fuentes expuestas al ambiente, tales como ríos, lagos y represas. El agua que se bombea de los pozos perforados en los acuíferos subterráneos y de formaciones geológicas que contienen agua, se conocen como aguas subterráneas. La cantidad de agua producida por un pozo depende de la naturaleza de la roca, arena, o tierra del acuífero del cual se bombea.

Los pozos de agua potable pueden ser poco profundos (de 50 pies o menos) o profundos (más de 1000 pies). Hay más sistemas de agua que cuentan con fuentes de aguas subterráneas que con fuentes de aguas super- ficiales (aproximadamente 147,000 a comparación de 14,500), pero más personas toman su agua del siste- ma de aguas superficiales (195 millones a compara- ción de 101,400). Los sistemas de abastecimiento de agua de gran escala tienden a utilizar las fuentes de agua superficiales, mientras los sistemas de agua de menor escala tienden a utilizar agua subterránea. Su servicio público de agua potable o el departamento de obras públicas pueden indicarle cuál es su fuente de abasto de agua pública.

¿Cómo llega el agua a mi grifo?

Generalmente, una red de tubería subterránea lleva el agua potable a las viviendas y empresas desde el sistema de agua. Los sistemas pequeños que solamente abastecen a pocas viviendas pueden ser relativamente sencillos, mientras un gran sistema metropolitano puede ser sumamente complicado en ocasiones puede consistir de millas de tubería que abastece a millones de personas. El agua potable deberá cumplir con los estándares de salud requeridos al salir de la planta de tratamiento de aguas. Después de que el agua tratada salga de la planta, se monitorea dentro del sistema de distribución para identificar y solucionar cualquier problema que surja, tales como fugas de la tubería principal, variaciones en la presión o el crecimiento de microorganismos.

¿Cómo se trata mi agua para hacerla segura?

El servicio público de agua potable trata cerca de 34 mil millones de galones de agua todos los días.1 La cantidad y tipo de tratamiento aplicado varía con la fuente y calidad del agua. Por lo general, los sistemas de agua superficial requieren más tratamiento que los sistemas de agua subterránea porque están expuestos directamente al ambiente, el residuo de la lluvia y nieve derretida. Los proveedores de agua utilizan una variedad de procesos de tratamiento para eliminar los contami- nantes del agua potable. Estos procesos individuales se pueden organizar en un “tren de tratamiento” (una serie de procesos aplicados en una secuencia predeterminada). Los procesos más comunes incluyen la coagulación (floculación y sedimentación), filtración y desinfección. Algunos sistemas de agua también utilizan el intercambio y absorción de iones. Los sistemas públicos de agua seleccionan la combinación de tratamiento más adecuada para tratar los contaminantes que se encuentran en la fuente de agua de dicho sistema.

Coagulación (floculación & sedimentación):

Floculación: Este paso elimina la tierra y otras partículas suspendidas en el agua. Se agrega el alumbre y las sales de hierro, o los polímeros orgánicos sintéticos al agua para formar pequeñas partículas pegajosas, llamadas “coágulos,” los cuales atraen las partículas de tierra.

Sedimentación: Las partículas coaguladas se depositan en el fondo naturalmente.

Filtración:

Muchas de las plantas de tratamiento de agua utilizan la filtración para eliminar todas las partículas del agua. Estas partículas incluyen el barro, légamo, material orgánico natural, precipitados de otros pro- cesos de tratamiento dentro de la instalación, hierro y manganeso, y microorganismos. La filtración aclara el agua y mejora la eficacia de la desinfección.

Desinfección:

La desinfección del agua potable se considera como uno de los avances más importantes del siglo XX en el ramo de salud pública. Frecuentemente, el agua es desinfectada antes de que entre al sistema de distribución para asegurar que los contaminantes microbianos peligrosos sean eliminados. El cloro, compuestos de cloro, o dióxidos de cloro son los agentes de uso más común porque son desinfectantes bastante eficaces y las concentraciones residuales pueden ser mantenidas por el sistema de agua.